En un país donde la población adulta mayor crece cada año, los abuelos de Panamá no solo son guardianes de la sabiduría familiar, sino también ciudadanos activos que buscan mantener su independencia económica. Aunque muchos enfrentan desafíos tras la jubilación, hay un mensaje que cada vez resuena con más fuerza: la edad no es un obstáculo para ahorrar o invertir, sino una motivación para hacerlo con inteligencia y propósito.
Abuelos con visión financiera
“Me jubilé a los 62 y pensé que era momento de parar. Pero al ver cómo suben los precios, decidí informarme sobre cómo hacer rendir mejor mi pensión”, cuenta don Marcos Herrera, de 69 años. Hoy, además de recibir su jubilación, participa en un plan de ahorro programado y tiene una pequeña inversión en un fondo colectivo.
Este tipo de historias no son aisladas. Cada vez más adultos mayores están buscando asesoría financiera, y los bancos panameños han comenzado a responder con productos diseñados especialmente para ellos.
¿Qué pueden ofrecer los bancos a los adultos mayores?
De acuerdo con la Superintendencia de Bancos de Panamá, estas son algunas de las opciones más comunes que ofrecen las entidades financieras a jubilados y pensionados:
🔹 Cuentas de ahorro preferencial para jubilados:
Ofrecen tasas de interés más altas que las cuentas regulares, sin cargos de mantenimiento, y con acceso rápido a sus fondos.
🔹 Depósitos a plazo fijo con tasas mejoradas:
Muchos bancos premian la fidelidad de los adultos mayores con intereses competitivos, permitiéndoles asegurar su dinero con bajo riesgo.
🔹 Créditos personales con condiciones flexibles:
Algunas entidades ofrecen préstamos con menores tasas de interés y pagos adaptados a la pensión, para emergencias médicas o mejoras en el hogar.
🔹 Planes de ahorro programado:
Ideal para quienes quieren separar una parte de su ingreso mensualmente con metas claras: viajes, gastos médicos o ayuda familiar.
🔹 Asesoría financiera gratuita:
Algunos bancos ofrecen charlas o sesiones individuales para explicar en lenguaje claro cómo manejar el dinero durante la jubilación.
“Muchos adultos mayores tienen la capacidad y el deseo de seguir gestionando su dinero de forma activa. Nuestro trabajo es brindarles las herramientas con respeto y empatía”, señala Karen Ríos, asesora de finanzas personales de un banco de la localidad.
Educación financiera como herramienta de empoderamiento
Un obstáculo persistente es el bajo nivel de educación financiera entre los adultos mayores. Según un estudio de la Fundación Panamá Financiera, el 64% de los adultos mayores no entiende completamente cómo funcionan los productos bancarios, y muchos temen ser estafados.
Por eso, organizaciones comunitarias, centros de salud y algunos bancos han comenzado a realizar talleres gratuitos, enfocados en temas como:
- Cómo evitar fraudes financieros.
- La diferencia entre ahorro e inversión.
- Cómo usar plataformas digitales bancarias de forma segura.
- Planificación de gastos a largo plazo.
Una nueva etapa, nuevas oportunidades
La vida después de los 60 no tiene por qué ser una cuesta abajo. Muchos adultos mayores están demostrando que la edad es una oportunidad para reinventarse, planificar y sembrar seguridad financiera para ellos y sus familias.
“Lo más importante que aprendí es que aún puedo tomar decisiones para mi bienestar”, dice doña Teresa, de 74 años, quien recientemente abrió un fondo de inversión de bajo riesgo para apoyar la universidad de su nieta.
Porque los abuelos panameños no solo siguen dando amor y consejos: también pueden construir futuro.
















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