En un esfuerzo por transformar lo que la naturaleza creó como defensa en una herramienta para la salud, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) organizó el conversatorio “Venenos de animales y su importancia como agentes terapéuticos contra el cáncer”.
La actividad se enmarca en la Convocatoria Pública de Movilidad de Investigación, que impulsa estudios como el del programa de doctorado en Bioprospección de moléculas con potencial actividad anticancerígena en venenos de animales ponzoñosos de Panamá.
En el mundo, científicos estudian compuestos presentes en serpientes, escorpiones, arañas, abejas y otros animales, buscando en sus toxinas nuevas vías para frenar el cáncer. En Panamá, donde cada año se diagnostican cerca de 7,768 nuevos casos y el cáncer representa la primera causa de muerte (17% de las defunciones), estas investigaciones abren una puerta a la esperanza.
Del veneno a la medicina
El Dr. Gerardo Corzo, investigador del Instituto de Biotecnología de la UNAM (México), explicó que los venenos contienen moléculas específicas, estables y potentes capaces de modificar procesos celulares. Algunas pueden inhibir el crecimiento tumoral o impedir la formación de vasos sanguíneos que alimentan al cáncer.
En Panamá, se han identificado 26 especies de serpientes venenosas y 11 de escorpiones de relevancia para la salud pública. Sus componentes, como las desintegrinas, podrían evitar la metástasis al impedir la migración de células cancerígenas.
Ciencia colaborativa
Expertos de México, Turquía y Panamá compartieron avances, desde el uso de toxinas de escorpiones para bloquear células malignas, hasta el potencial del veneno de abejas. La Senacyt anunció que el futuro Centro de Investigación en Vacunas y Biofármacos de la Ciudad del Saber incluirá estudios de venenos animales, con miras a desarrollar medicamentos, vacunas y antivenenos en el país.
Un enemigo que podemos prevenir
Según la OPS, el 40% de los casos de cáncer puede prevenirse evitando factores de riesgo, y el 30% puede curarse si se detecta y trata a tiempo. Para la Ing. Milagro Mainieri, directora de I+D de la Senacyt, “este tipo de investigaciones no solo fortalecen nuestras capacidades científicas, sino que también nos acercan a soluciones que pueden salvar miles de vidas”.
Hoy, la ciencia panameña demuestra que incluso lo más letal puede convertirse en aliado. Y que, en la lucha contra el cáncer, cada molécula cuenta.
















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