Especialistas en fisioterapia recuerdan que no estirar antes o después de hacer ejercicio puede pasar factura al cuerpo, aumentando el riesgo de dolores musculares, contracturas, lesiones y una recuperación más lenta.
Muchas personas omiten los estiramientos por falta de tiempo, desconocimiento o porque piensan que no son tan importantes. Sin embargo, los expertos aclaran que estirar ayuda a que los músculos estén más flexibles, mejora la movilidad, prepara el cuerpo para el esfuerzo y reduce la rigidez después de entrenar.
Cuando no se estira, es más común sentir fatiga muscular, perder rango de movimiento y sufrir lesiones, especialmente en rutinas intensas o de alto impacto. Por eso, recomiendan realizar estiramientos suaves antes de entrenar y más prolongados al finalizar, adaptados a cada actividad.
Unos minutos de estiramiento pueden marcar la diferencia entre un entrenamiento seguro y uno con molestias.
















Deja una respuesta