En medio de un escenario internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas, la neutralidad del Canal de Panamá vuelve a colocarse en el centro de la discusión global. El presidente José Raúl Mulino destacó este tema durante su encuentro con el secretario general de la ONU, António Guterres, en Nueva York, subrayando que el cumplimiento de los tratados que garantizan su neutralidad fortalece la paz y la estabilidad del comercio internacional.
El mandatario recordó que, desde la firma de los Tratados Torrijos-Carter en 1977, Panamá asumió la responsabilidad histórica de garantizar el paso seguro e imparcial de barcos de todas las naciones, sin discriminación política o ideológica. En ese sentido, mencionó que incluso embarcaciones con destino a países como Venezuela o con bandera de Estados Unidos, deben contar con esta garantía, reflejando el compromiso de Panamá con el comercio libre y la seguridad jurídica global.
Guterres, por su parte, felicitó a Panamá por su desempeño como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y reconoció la importancia del país en procesos de mediación y diplomacia preventiva en América Latina. “La neutralidad del Canal es un símbolo de estabilidad, que evita que las tensiones internacionales se trasladen a un punto estratégico del planeta”, señaló el secretario general.
La reunión también abordó la crisis en Haití, así como las situaciones de Nicaragua y Venezuela, calificadas por ambas partes como amenazas a la democracia regional. Mulino reiteró que Panamá mantendrá una postura equilibrada, apoyando soluciones pacíficas y sostenibles a través de organismos multilaterales.
El presidente concluyó señalando que la neutralidad del Canal no solo representa un compromiso con el comercio marítimo, sino también un pilar de confianza para la comunidad internacional, al garantizar que la vía interoceánica permanezca al margen de los conflictos y siga siendo motor de desarrollo económico y social.
















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