Los nuevos aranceles impulsados por Donald Trump no solo elevan los precios en Estados Unidos: también amenazan la economía panameña.
El Canal de Panamá y la Zona Libre de Colón podrían registrar menor tránsito y reexportaciones, lo que afectaría empleos e ingresos nacionales. A su vez, los consumidores panameños sentirían un alza en productos importados, encareciendo la canasta básica.
Más allá de lo financiero, el impacto sería social: familias con menor poder adquisitivo y trabajadores de sectores logísticos en riesgo.
Analistas advierten que el golpe podría sentirse con fuerza en sectores que dependen del comercio exterior, desde transportistas hasta pequeños empresarios vinculados al movimiento de carga. Esto podría aumentar el desempleo y profundizar la desigualdad.
Ante este panorama, expertos recomiendan que Panamá refuerce la producción nacional de alimentos y bienes esenciales, como medida para mitigar la dependencia de productos importados y proteger a los hogares más vulnerables.
















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