La hipertensión arterial: una amenaza silenciosa para la salud de los panameños

La hipertensión arterial, conocida popularmente como “presión alta”, es una de las enfermedades crónicas más comunes en Panamá y a nivel mundial. Lo preocupante es que, según especialistas en salud, muchas personas desconocen que la padecen, lo que incrementa el riesgo de complicaciones graves como infartos, derrames cerebrales e insuficiencia renal.

Una enfermedad silenciosa

En Panamá, el Ministerio de Salud (MINSA) estima que alrededor de 3 de cada 10 adultos sufre de hipertensión, pero una gran parte no está diagnosticada. Esto se debe a que, en la mayoría de los casos, la enfermedad no presenta síntomas claros en sus etapas iniciales.

Algunas señales que pueden aparecer son:

  • Dolor de cabeza frecuente.
  • Mareos o visión borrosa.
  • Zumbido en los oídos.
  • Palpitaciones o sensación de falta de aire.
    Sin embargo, en muchos casos la hipertensión se detecta únicamente en chequeos médicos rutinarios.

¿Por qué se produce?

Los médicos explican que la presión arterial se eleva por una combinación de factores:

  • Genética y herencia familiar.
  • Mala alimentación, con exceso de sal, grasas y azúcares.
  • Sedentarismo y falta de ejercicio.
  • Estrés constante, muy común en la vida urbana de los panameños.
  • Consumo de alcohol y tabaco.
  • Enfermedades asociadas como obesidad y diabetes.

Consecuencias para la salud

Si no se controla, la hipertensión puede generar complicaciones severas como:

  • Infartos al corazón.
  • Derrames cerebrales.
  • Daño en los riñones.
  • Pérdida de visión.
  • Discapacidad e incluso la muerte.

¿Cómo prevenir y tratar la hipertensión?

Los especialistas recomiendan cambios en el estilo de vida y, en muchos casos, tratamiento médico. Algunas medidas prácticas para la población son:

  • Reducir el consumo de sal y productos ultraprocesados.
  • Comer más frutas, vegetales y pescado, abundantes en el mercado panameño.
  • Realizar al menos 30 minutos de ejercicio diario.
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol y dejar el cigarrillo.
  • Dormir lo suficiente y manejar el estrés con técnicas de relajación.
  • Medirse la presión regularmente en policlínicas, centros de salud o farmacias.

El tratamiento, cuando es necesario, se basa en medicamentos recetados por un médico, junto con un monitoreo constante para mantener la presión bajo control.

Un llamado a la prevención

La hipertensión arterial no distingue edad, género ni condición social. En Panamá, cada vez más jóvenes presentan presión alta debido a la obesidad, el estrés y el sedentarismo. Por ello, las autoridades de salud insisten en que la prevención y el diagnóstico temprano son claves para salvar vidas.

Como señaló un médico del Complejo Hospitalario de la CSS:

“La hipertensión es una enfermedad silenciosa, pero con efectos muy ruidosos. Con buenos hábitos y controles médicos podemos evitar que cobre más vidas en nuestro país.”

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