Minsa redobla esfuerzos para contener la tuberculosis en regiones vulnerables

Con la meta de reducir en un 75 % la incidencia de la tuberculosis para el año 2035, el Ministerio de Salud (Minsa) ha intensificado su vigilancia epidemiológica y acciones preventivas en las provincias de Chiriquí, Veraguas, Bocas del Toro y la comarca Ngäbe-Buglé, donde se concentran los mayores desafíos en la detección oportuna y el tratamiento de esta enfermedad infecciosa.

Durante una reciente evaluación regional, equipos multidisciplinarios de médicos, enfermeras y epidemiólogos analizaron el comportamiento de la enfermedad y definieron estrategias para disminuir su propagación, especialmente en áreas de difícil acceso y alta vulnerabilidad social.

El doctor Edwin Aizpurúa, jefe nacional del Programa de Tuberculosis del Minsa, advirtió que en 2023 se diagnosticaron 2,200 nuevos casos a nivel nacional, aunque se estima que unas 400 personas adicionales no fueron detectadas, en su mayoría residentes en comarcas indígenas.

“Es fundamental que cualquier persona con tos persistente por más de 15 días, fiebre o sudoración nocturna acuda a su centro de salud para hacerse la prueba de tuberculosis”, recalcó Aizpurúa.

Una enfermedad curable, pero persistente

La tuberculosis es causada por una bacteria que afecta principalmente los pulmones y se transmite por vía aérea. Aunque tiene cura, la interrupción del tratamiento o el diagnóstico tardío puede agravar el estado del paciente y favorecer nuevos contagios.

En Panamá, la tasa de incidencia alcanzó los 45 casos por cada 100,000 habitantes en 2023, un aumento respecto al año anterior. La persistencia de esta enfermedad se relaciona estrechamente con determinantes sociales como la pobreza, el hacinamiento y la falta de acceso a servicios de salud.

Acciones prioritarias

El Ministerio de Salud ha reforzado las siguientes acciones:

  • Aumento de pruebas gratuitas en centros del Minsa y la CSS.
  • Acceso universal a tratamiento completo y gratuito.
  • Sensibilización comunitaria en las comarcas indígenas.
  • Refuerzo del seguimiento a pacientes con tuberculosis activa o latente.

“Lograr una drástica reducción de la tuberculosis requiere mejorar no solo el sistema de salud, sino también las condiciones sociales y ambientales de nuestras comunidades”, concluyó el Dr. Aizpurúa.

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