Investigación revela posibles daños del cannabis en la calidad de los óvulos

Una nueva investigación publicada en Nature Communications ha encendido las alertas en la comunidad científica al sugerir que la exposición a niveles altos de tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo de la marihuana, podría afectar negativamente la calidad de los ovocitos (óvulos no fertilizados) y, por ende, la fertilidad femenina.

El estudio, realizado con más de 1,000 muestras de líquido ovárico y ovocitos inmaduros, encontró que los niveles detectables de THC en el organismo de algunas pacientes estaban asociados con cambios en la maduración de los óvulos y un mayor riesgo de alteraciones en los cromosomas. Esto podría traducirse en dificultades para concebir, riesgo de aborto espontáneo o, en casos más complejos, problemas genéticos en el desarrollo embrionario.

La autora principal del estudio, la investigadora Cyntia Duval, explicó que los ovocitos expuestos a concentraciones elevadas de THC parecían madurar más rápido de lo normal, lo cual podría impedir que los cromosomas se alineen correctamente antes de la fertilización.
“Sí, hay más ovocitos maduros, pero ¿a costa de qué, si no tienen la cantidad correcta de cromosomas?”, advirtió.

Expertos en salud reproductiva señalan que este análisis llena un vacío importante, ya que hasta ahora la investigación sobre los efectos del cannabis se había centrado principalmente en los espermatozoides, no en los óvulos. La obstetra y especialista en fertilidad Jamie Lo destacó que los hallazgos “son preocupantes y requieren cautela”, especialmente para mujeres que buscan concebir.

Potencia del THC ha aumentado considerablemente

Los investigadores también recordaron que la potencia del THC en productos de cannabis se ha multiplicado en los últimos años. Algunas flores y extractos pueden superar el 40% de concentración, lo que aumenta la probabilidad de recibir dosis más altas de lo esperado, incluso cuando las personas intentan moderar su consumo.

Esto es especialmente relevante en mujeres que podrían estar afectando su fertilidad sin saberlo. La especialista Jamie Lo recomendó buscar alternativas más seguras cuando se trata de manejo de síntomas como dolor o ansiedad, o al menos reducir la frecuencia de uso, dado que aún falta investigación para comprender plenamente los efectos en la reproducción.

Aunque el estudio no demuestra una relación directa de causa y efecto, los expertos insisten en la importancia de la prevención. Se necesitan más investigaciones para confirmar los hallazgos y evaluar si los cambios observados impactan directamente la salud reproductiva o el desarrollo embrionario.

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