Poliomielitis: una enfermedad prevenible que exige atención constante

La poliomielitis es causada por el poliovirus, que puede ingresar al cuerpo por la vía digestiva al consumir agua o alimentos contaminados o al tener contacto con heces o saliva de una persona infectada.
Una vez dentro, el virus puede invadir el sistema nervioso central y atacar las neuronas motoras de la médula espinal o del bulbo raquídeo. Esto conduce a debilidad muscular, parálisis flácida (principalmente de las piernas), e incluso puede afectar la respiración si compromete los músculos respiratorios.
La parálisis es irreversible en muchas ocasiones, y entre los paralíticos, del 5 % al 10 % puede morir por fallo respiratorio.

Medidas de prevención

  • La vacunación es la piedra angular: Panamá aplica vacunas contra la polio desde los primeros meses de vida (por ejemplo 2, 4 y 6 meses) y refuerzos posteriores.
  • Mantener altas coberturas de vacunación, idealmente por encima del 90 %, para evitar que el poliovirus entre o recircule.
  • Vigilancia epidemiológica: los sistemas de salud deben detectar rápidamente casos de parálisis flácida aguda, así como la presencia del virus en aguas residuales.
  • Buenas condiciones de higiene y saneamiento, ya que el virus se propaga fácilmente en ambientes con contaminación fecal-salival.

Tratamiento

No existe un tratamiento antiviral específico que elimine el poliovirus una vez que ha producido daño neurológico. Por ello, la recuperación depende de:

  • Atención de soporte (por ejemplo ventilación si hay compromiso respiratorio).
  • Rehabilitación física y fisioterapia para optimizar la función motora y prevenir deformidades.
  • Prevención de complicaciones secundarias (infecciones, contracturas, etc.).
    Por eso, la prevención mediante la vacunación es lo más eficaz.

Situación en Panamá

— Panamá no registra casos autóctonos desde 1972.
— En los últimos años se han reportado casos sospechosos de parálisis flácida que han sido descartados. Por ejemplo, en 2021 se registraron 10 sospechosos y ninguno resultó en polio.
— Sin embargo, expertos advierten que la baja cobertura vacunal en algunos sectores del país constituye un riesgo latente.

Enfoque social

La polio es una enfermedad de la infancia que deja secuelas de por vida cuando no se previene. En Panamá, la eliminación local es un logro emblemático del sistema de salud pública. Sin embargo, no puede bajarse la guardia: la globalización, los viajes internacionales y los movimientos migratorios hacen que el riesgo de que el virus ingrese nuevamente siga existiendo.
Garantizar el acceso universal a la vacuna, fortalecer la educación en salud y asegurar la vigilancia es una responsabilidad colectiva. Las familias, los centros de salud y las instituciones deben mantener el compromiso con la prevención para que generaciones futuras no vuelvan a vivir las consecuencias de la poliomielitis.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *