La ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Jackeline Muñoz, confirmó que a mediados de noviembre se instalará la mesa de salario mínimo, el espacio tripartito donde representantes de los trabajadores, el sector empresarial y el Gobierno deberán definir el nuevo salario mínimo que regirá en Panamá a partir del 1 de enero de 2026.
Durante un acto de reconocimiento a empresas cumplidoras de normas laborales, Muñoz destacó que el Ministerio ya trabaja en la parte legal y técnica para iniciar las negociaciones.
“Estamos con la documentación legal y la revisión de los anteriores, buscando ese equilibrio, recordando que las cosas están complicadas para ambos sectores. El panameño necesita respaldo de parte nuestra”, expresó la ministra.
¿Qué es la mesa de salario mínimo?
Se trata de un proceso que se realiza cada dos años en Panamá, donde las tres partes —trabajadores, empleadores y Gobierno— evalúan indicadores económicos como la inflación, el costo de la canasta básica, el crecimiento del PIB y la productividad nacional.
El objetivo es alcanzar un ajuste salarial justo y sostenible que mantenga el poder adquisitivo sin afectar la estabilidad económica.
Si no se logra un consenso, el Ejecutivo establecerá el aumento mediante decreto.
Avances en la reactivación de las bananeras
La ministra también informó avances en la recuperación del sector bananero en Bocas del Toro, señalando que 1,655 contratos ya han sido registrados, de los cuales 600 son permanentes.
Esta primera etapa incluye limpieza y mantenimiento de plantaciones, antes de reanudar la producción y exportación de banano.
“Esperamos que las exportaciones se reactiven entre diciembre de 2025 y enero de 2026. Esto será clave para la economía regional y la generación de empleos”, añadió Muñoz.
Enfoque financiero y social
El nuevo ajuste del salario mínimo será un punto determinante para medir la estabilidad del país en el corto plazo.
Con una economía en proceso de recuperación y un panorama global incierto, los analistas coinciden en que el desafío del Gobierno de José Raúl Mulino será lograr un equilibrio entre el bienestar de los trabajadores y la capacidad de pago de las empresas, especialmente de las micro y pequeñas.
Lo que resta de este período será clave para fortalecer la confianza laboral y económica, demostrando si Panamá puede avanzar hacia una política salarial más equitativa y sostenible.














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