Cada año, miles de jóvenes panameños inician estudios universitarios llenos de entusiasmo, pero un porcentaje significativo abandona su carrera antes de graduarse. Las razones van desde la falta de orientación vocacional hasta presiones económicas o frustración por no encontrar afinidad con lo que estudian.
Para los especialistas en educación, la clave está en un acompañamiento familiar informado, que ayude al estudiante a tomar una decisión consciente y alineada con sus intereses y habilidades. “No se trata de imponer, sino de orientar. La elección de carrera es un paso crucial en la vida de un joven y debe basarse en su vocación, no solo en las expectativas de la familia”, señala la psicóloga educativa Mariela Castillo.
Pasos para una elección acertada
- Fomentar el autoconocimiento: Conversar con el joven sobre sus gustos, fortalezas y aspiraciones. Herramientas como pruebas vocacionales pueden ser de gran ayuda.
- Investigar opciones reales: Analizar la oferta académica en universidades locales y extranjeras, evaluando planes de estudio, salidas laborales y el perfil del egresado.
- Promover experiencias previas: Pasantías, cursos cortos o voluntariados permiten al joven conocer de primera mano el campo de estudio.
- Considerar el factor económico: Evaluar la capacidad de costear la carrera, becas y opciones de financiamiento, para evitar interrupciones por falta de recursos.
- Mantener un canal de comunicación abierto: Escuchar sus inquietudes y acompañarlo en el proceso, evitando críticas que generen presión innecesaria.
El Ministerio de Educación y varias universidades en Panamá han reiterado la importancia de fortalecer la orientación vocacional en los últimos años de secundaria, para reducir la deserción universitaria.
“Cuando un joven siente que estudia algo que realmente le apasiona, la motivación para superar obstáculos aumenta. No es solo elegir una carrera, es elegir un camino de vida”, concluye Castillo.














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