El presidente de la República, José Raúl Mulino, presentó su Informe a la Nación, en el que evaluó los primeros 18 meses de gestión, marcados —según afirmó— por decisiones firmes, sacrificios compartidos y una política orientada a “poner orden donde había caos”.
Durante su discurso ante el país, el mandatario señaló que su gobierno no llegó a “administrar el desorden”, sino a imponer reglas claras, responsabilidad fiscal y un enfoque de largo plazo, tanto en política interna como en relaciones internacionales.
En el plano exterior, Mulino destacó como uno de los principales logros la reducción de más del 99 % de la migración irregular por el Darién, calificando la situación heredada como un grave drama humanitario y ambiental. Aseguró que Panamá recuperó el control fronterizo, fortaleció la seguridad nacional y cerró un capítulo doloroso de su historia reciente.
Otro eje central fue la recuperación de la reputación internacional del país, afectada por listas discriminatorias. El presidente informó que Panamá logró salir de la lista de jurisdicciones de alto riesgo en materia de blanqueo de capitales y financiamiento del terrorismo, y que el gobierno trabaja para salir de una lista pendiente en 2026. En este contexto, resaltó gestiones diplomáticas ante la Unión Europea, Naciones Unidas y gobiernos de América Latina.
En cuanto al Canal de Panamá, Mulino reiteró que la vía interoceánica “sigue y seguirá siendo panameña”, subrayando que la relación con Estados Unidos se ha recompuesto sobre la base del respeto, la cooperación y la seguridad regional. Asimismo, destacó el avance de Panamá como Estado Asociado del Mercosur, lo que permitirá ampliar mercados para productos y servicios nacionales.
En materia económica, el presidente reconoció que el país heredó una situación fiscal compleja, con un fuerte aumento de la deuda pública en años anteriores. No obstante, afirmó que su administración logró reducir el déficit fiscal, mantener el grado de inversión, mejorar el riesgo país y encaminar un crecimiento económico cercano al 4 %, por encima del promedio regional. También resaltó el fortalecimiento de la recaudación tributaria, el combate al contrabando y el impacto positivo de la Lotería Fiscal.
Uno de los anuncios más relevantes fue la aprobación de la Ley 462, que garantiza la sostenibilidad de la Caja de Seguro Social, acompañada de un aporte inicial de 966 millones de balboas, financiado —según dijo— con recursos propios del Estado y sin recurrir a contratos irregulares.
En el sector salud, Mulino destacó la inauguración y avance de hospitales, policlínicas y centros de salud en distintas provincias, la reducción de la mora quirúrgica en un 52 %, la adquisición de equipos de hemodiálisis y la unificación ordenada del sistema de atención entre el MINSA y la CSS.
En seguridad, el mandatario defendió una política de mano firme contra el crimen organizado, respaldada por el Plan Firmeza, el fortalecimiento de los estamentos de seguridad y el decomiso de drogas y armas. Criticó la liberación recurrente de delincuentes por decisiones judiciales y pidió mayor rendición de cuentas al sistema de justicia.
El informe también abordó avances en educación, infraestructura, transporte, vivienda, agua potable, digitalización del Estado, agro, cultura y turismo, así como programas de empleo juvenil y apoyo a emprendedores. De cara al futuro, Mulino reiteró la necesidad de una nueva ley educativa, la reducción del tamaño del Estado y la convocatoria a un proceso constituyente para modernizar la estructura institucional del país.
“El país no se gobierna con discursos, sino con hechos”, afirmó el presidente, al asegurar que su administración sienta las bases de un Panamá más ordenado, competitivo y justo, con la mirada puesta en las próximas generaciones.














Deja una respuesta