Dieta cetogénica en Panamá: entre la moda y los retos para la salud

La dieta cetogénica, conocida popularmente como “keto”, se ha convertido en una tendencia en Panamá, especialmente entre personas que buscan una rápida pérdida de peso. Sin embargo, especialistas en nutrición advierten que, aunque sus resultados pueden ser visibles en pocas semanas, también conlleva riesgos que deben ser considerados.

La estrategia consiste en reducir drásticamente la ingesta de carbohidratos —que en la dieta panameña provienen principalmente del arroz, pan, yuca y plátano— para inducir al organismo a un estado metabólico denominado cetosis. En este proceso, el cuerpo utiliza la grasa como principal fuente de energía en lugar de la glucosa.

Resultados visibles, pero a un costo

En Panamá, testimonios de ciudadanos que han probado este régimen reportan pérdidas de entre 10 y 15 libras en un mes. Sin embargo, la práctica cotidiana presenta dificultades: la mayoría de las opciones de comida rápida o almuerzos ejecutivos incluyen arroz, pasta o frituras, lo que limita la adherencia. Además, el costo de mantener una dieta rica en proteínas y grasas saludables, basada en carnes, pescados y aguacates, resulta más elevado para gran parte de la población.

Opinión médica

De acuerdo con nutricionistas locales, la dieta keto nació como un tratamiento terapéutico para pacientes con epilepsia y, posteriormente, se popularizó como alternativa para bajar de peso. La doctora Sara Saldarriaga, especialista en nutrición, explica que “los beneficios a corto plazo deben evaluarse frente a los posibles efectos adversos como deficiencias de vitaminas, alteraciones en el colesterol y sobrecarga renal”.

El Ministerio de Salud ha reiterado en diferentes campañas la importancia de mantener una alimentación equilibrada y accesible, adaptada a la realidad cultural y económica del país. “Panamá enfrenta tasas elevadas de obesidad y diabetes, pero las soluciones deben ser sostenibles a largo plazo”, subraya un comunicado institucional.

Perspectiva social

Más allá de lo clínico, la dieta keto plantea un reto social. En comunidades rurales y sectores populares, donde los carbohidratos son la base alimentaria por razones culturales y económicas, seguir este modelo es prácticamente inviable. En contraste, en zonas urbanas de mayor poder adquisitivo se observa un incremento en la demanda de productos “low carb” y suplementos nutricionales.

La dieta cetogénica es, sin duda, una alternativa que ha despertado interés en Panamá. No obstante, los expertos insisten en que no debe asumirse como una “solución milagrosa” contra el sobrepeso. Su aplicación requiere supervisión médica, seguimiento nutricional y un análisis realista de la accesibilidad alimentaria del país.

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